Empieza con unárbol.
TRUECELL® comienza como celulosa de madera de bosques de hayas gestionados de forma sostenible en Europa Central. La madera se tritura hasta obtener una pasta, se disuelve y se fuerza a través de boquillas de hilado, pequeños orificios microscópicos que transforman la celulosa en fibras ultrafinas. Un solo hilo contiene más de 10.000 microfibras. El algodón tiene 2.000. Notarás la diferencia: una superficie más lisa, menos fricción en la piel. El disolvente se reutiliza en un circuito cerrado en más de un 99%. Sin flujos de residuos. Sin residuos químicos. Completamente biodegradable.
Tres fibras, un tejido.
TRUECELL® está compuesto por tres tipos de fibras, cada una con su propio papel. La base es una fibra de celulosa ultrafina de un productor austriaco de fibras, líder mundial en tecnología de fibras de madera. Más suave que el algodón, más lisa que el bambú. Esto es lo que sientes en tu piel. La segunda fibra proviene de un especialista alemán en fibras que incorpora óxido de zinc directamente en la celulosa durante el proceso de hilado. Sin recubrimiento. Sin postratamiento. El mineral está dentro de la fibra y permanece allí. Mantiene el tejido seco, inhibe el crecimiento bacteriano en la fuente y favorece el equilibrio de tu piel. No por unos meses, sino durante toda la vida útil del producto. La tercera es una fibra elástica que proporciona estructura y una completa recuperación de la forma después de cada estiramiento. Unimos estas tres en una proporción optimizada para el producto final, no para el laboratorio. Los pasos de producción como el teñido y el acabado consumen sustancia activa. Tenemos esto en cuenta. El resultado se teje en un jersey de punto: compacto, elástico y flexible.
190 gramos por metro cuadrado. Y eso se nota.
TRUECELL® tiene un peso de 190 GSM, más que la mayoría de los tejidos de modal y bambú del mercado. Ese peso extra no es una coincidencia. Le da a la tela estructura sin rigidez, cuerpo sin calor. La fibra tiene un 50-60% de elasticidad natural y vuelve completamente a su forma original. Nada de perneras estiradas después de un día sentado. Nada de glúteos holgados después de unos meses. Las costuras planas y la suave cintura no están pegadas sino tejidas, para que nada roce, presione o irrite. Esta no es una tela que empieza suave y luego cede. Esta es una tela que en el sexto mes sigue haciendo lo que hacía el primer día.